Cuāuhtémōc fue sobrino de Moctezuma Xocoyotzin y, como Cuitláhuac, tendría que haber sido marido de su hija Tecuichpo (náhuatl, 'copo de algodón') al llegar ésta a la nubilidad. Cuando asumió el poder, los conquistadores ya habían sido expulsados de Tenochtitlan, pero la ciudad estaba devastada por el hambre, la viruela, y la falta de agua dulce. Cuauhtémoc llegaba a este momento tras haber sido tlacochcálcatl (jefe de armas) de la resistencia a los conquistadores, dado que desde la muerte de Moctezuma previo a la Noche Triste, se le identifica como líder militar de los mexicas.
Cuauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun eliminándolas para algunos.
Los españoles regresaron un año después de haber sido expulsados y con ellos venía un contingente de más de 150 mil aliados indígenas, la mayoría de ellos tlaxcaltecas, históricamente enemigos de los mexicas.
Después de sitiar Tenochtitlán por 90 días,1 el 13 de agosto de 1521, los españoles, que eran comandados por Hernán Cortés, lo capturaron en Tlatelolco
EL TORMENTO
A Cortés no le interesó en ese momento la muerte de Cuauhtémoc. Prefería utilizar ante los mexicas su dignidad de Tlatoani, ahora subsidiaria del emperador Carlos V y del propio Cortés. Así lo hizo con éxito, aprovechando la iniciativa y el poder de Cuauhtémoc para asegurar la colaboración de los mexicas en los trabajos de limpieza y restauración de la ciudad. En los cuatro años que siguieron, la administración codiciosa por parte de los españoles, la desconfianza en Cortés, y los temores del propios Cortés, le llevaron repetidamente a tomar decisiones indignas y finalmente le llevaron a aprobar el tormento y la muerte del último tlatoani azteca.
Primero fue el tormento, surgido de la codicia del oro: Bernal Díaz del Castillo, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España8 narra detalladamente cómo cundió la desconfianza entre los españoles, al desmentir tercamente la realidad sus soñadas riquezas. El oro que habían obtenido en total (83 200 castellanos) no era suficiente para repartir de forma satisfactoria entre toda la tropa española, por lo que iniciaron suposiciones por parte de los mandos para obtener más oro. Algunos españoles juzgaron que después de la Batalla del Canal de los Toltecas, los aztecas habían recuperado el botín y lo habían echado a la laguna o lo habían robado los tlaxcaltecas o bien los propios soldados españoles. De ahí que fueran los oficiales de la Real Hacienda, y sobre todo el tesorero Julián de Alderete, y no Cortés, que se limitó a consentirlo, los que ordenaran —Bernal Díaz y López de Gómara así lo argumentan9 — el tormento de Cuauhtémoc y Tetlepanquetzaltzin. De acuerdo a los libros de Díaz del Castillo, López de Gómara y las acusaciones hechas a Cortés posteriormente en su juicio de residencia coinciden en que fueron torturados mojándoles los pies y las manos con aceite y quemándoselos.10 Según Bernal, Cuauhtémoc confesó que cuatro días antes "que le prendiesen lo echaron en la laguna, así el oro como los tiros y las escopetas que nos habían tomado a la postre a Cortés, y fueron a donde señaló Guatemuz a las casas en que solía vivir", de donde los españoles sacaron "de una como alberca grande de agua un sol de oro como el que nos dio Montezuma"
http://www.youtube.com/watch?v=pDnumIDxTo8&feature=related
martes, 28 de septiembre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
SACERDOTES DE INDEPENDENCIA
Tuvimos 3 sacerdotes (los mas conocidos) que lucharon por nuestra "independencia"
Padre de la patria, insurgente y sacerdote mexicano. Estudió en el Colegio de San Nicolás, donde dio cursos de filología y filosofía y llegó a ser rector, en la ciudad de Valladolid (actual Morelia). En 1778 fue ordenado sacerdote y en 1803 se hizo cargo de la parroquia de Dolores, en Guanajuato. Buen conocedor de las ideas ilustradas, trabajó para mejorar las condiciones económicas de sus feligreses, en su mayoría indígenas, enseñándoles a cultivar viñedos, la cría de abejas y a dirigir pequeñas industrias, tales como la producción de loza y ladrillos. En 1809 Hidalgo se unió a una sociedad secreta formada en Valladolid cuyo fin era reunir un congreso, para gobernar la Nueva España en nombre del rey Fernando VII, en ese momento preso de Napoleón y, en su caso, obtener la independencia del país. Descubiertos los conjurados, la insurrección se trasladó a Querétaro donde Hidalgo se reunió con Ignacio Allende y otros insurgentes. El 16 de septiembre de 1810, llevando un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, Hidalgo lanzó el llamado grito de Dolores que inició la revuelta y, acompañado de Allende, consiguió reunir un ejército formado por más de 40.000 mexicanos. Tomó las ciudades de Guanajuato y Guadalajara en el mes de octubre, pero a pesar de sus éxitos, Hidalgo no consiguió llegar a la ciudad de México. El 17 de enero de 1811 fue derrotado cerca de Guadalajara por un contingente de soldados realistas, en la batalla de Puente de Calderón. Hidalgo huyó hacia Aguascalientes y Zacatecas, pero fue capturado, juzgado y condenado a muerte. Su cabeza, junto con la de Allende y otros insurgentes se exhibió, como castigo, en la alhóndiga de Granaditas de Guanajuato. Tras el establecimiento de la República Mexicana, en 1824, se le reconoció como primer insurgente y padre de la patria. El estado de Hidalgo lleva su nombre y la ciudad de Dolores pasó a llamarse Dolores Hidalgo en su honor. El 16 de septiembre, día en que proclamó su rebelión, se celebra en México el Día de la Independencia.
he aqui una pequeña reseña acerca de ellos
MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA
Padre de la patria, insurgente y sacerdote mexicano. Estudió en el Colegio de San Nicolás, donde dio cursos de filología y filosofía y llegó a ser rector, en la ciudad de Valladolid (actual Morelia). En 1778 fue ordenado sacerdote y en 1803 se hizo cargo de la parroquia de Dolores, en Guanajuato. Buen conocedor de las ideas ilustradas, trabajó para mejorar las condiciones económicas de sus feligreses, en su mayoría indígenas, enseñándoles a cultivar viñedos, la cría de abejas y a dirigir pequeñas industrias, tales como la producción de loza y ladrillos. En 1809 Hidalgo se unió a una sociedad secreta formada en Valladolid cuyo fin era reunir un congreso, para gobernar la Nueva España en nombre del rey Fernando VII, en ese momento preso de Napoleón y, en su caso, obtener la independencia del país. Descubiertos los conjurados, la insurrección se trasladó a Querétaro donde Hidalgo se reunió con Ignacio Allende y otros insurgentes. El 16 de septiembre de 1810, llevando un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, Hidalgo lanzó el llamado grito de Dolores que inició la revuelta y, acompañado de Allende, consiguió reunir un ejército formado por más de 40.000 mexicanos. Tomó las ciudades de Guanajuato y Guadalajara en el mes de octubre, pero a pesar de sus éxitos, Hidalgo no consiguió llegar a la ciudad de México. El 17 de enero de 1811 fue derrotado cerca de Guadalajara por un contingente de soldados realistas, en la batalla de Puente de Calderón. Hidalgo huyó hacia Aguascalientes y Zacatecas, pero fue capturado, juzgado y condenado a muerte. Su cabeza, junto con la de Allende y otros insurgentes se exhibió, como castigo, en la alhóndiga de Granaditas de Guanajuato. Tras el establecimiento de la República Mexicana, en 1824, se le reconoció como primer insurgente y padre de la patria. El estado de Hidalgo lleva su nombre y la ciudad de Dolores pasó a llamarse Dolores Hidalgo en su honor. El 16 de septiembre, día en que proclamó su rebelión, se celebra en México el Día de la Independencia.
JOSE MARIA MORELOS Y PAVON
Sacerdote e insurgente mexicano, que se convirtió en el caudillo de la emancipación mexicana, tras la ejecución de Miguel Hidalgo y Costilla en 1811. Morelos nació en la actual Morelia (Michoacán), ciudad en la que también cursó sus estudios. Después de su ordenación sacerdotal (1797), fue párroco hasta que se unió a la rebelión de Hidalgo en 1810. Tras recibir el mando militar, no tardó en hacerse con el control de un amplio territorio en el sur de México; hacia finales de 1811, todos le reconocían como sucesor de Hidalgo. Tomó Acapulco en 1813 y, a finales de ese año, convocó el Congreso de Chilpancingo, que emitió una declaración de independencia, promulgó una Constitución y nombró a Morelos generalísimo del gobierno insurgente. En diciembre de 1813, las fuerzas realistas derrotaron en Santa María a Morelos, que se vio obligado a mantenerse en una guerra defensiva. Destituido de su cargo de generalísimo por el Congreso, formó parte del triunvirato del Supremo Gobierno en Apatzingán. Acosado por las tropas enviadas por el virrey Félix María Calleja del Rey, no pudo escapar y fue capturado por los realistas en noviembre de 1815, mientras protegía al Congreso en su retirada hacia Tehuacán. Tras ser acusado de herejía y despojado de sus hábitos por la Inquisición, fue entregado a las autoridades seculares y fusilado.
MARIANO MATAMOROS
Sacerdote e insurgente mexicano. Nacido en la ciudad de México, en 1789 completó sus estudios de bachiller en artes y teología, ordenándose presbítero siete años más tarde. Ejerció como párroco en la capital virreinal y, en 1811, cuando hacía lo propio en Jantetelco (actual estado de Morelos), se decretó su captura como sospechoso de albergar y promover ideas independentistas. Tras conseguir huir, en diciembre se unió en Izúcar (hoy Izúcar de Matamoros, en Puebla) a las filas insurgentes lideradas por el también sacerdote José María Morelos y Pavón, quien le nombró, un mes después, coronel de sus tropas. En febrero de 1812, conquistó Cuautla, ciudad que hubo de defender del asedio realista. En noviembre, ya como lugarteniente de Morelos, participó en la toma de Oaxaca y, en junio de 1813, éste le designó teniente general. El 23 de diciembre siguiente atacó la ciudad de Valladolid (actual Morelia), viéndose obligado a retirar sus efectivos. Perseguidos por las fuerzas de Ciriaco de Llano y Agustín de Iturbide (entonces militar realista), fue aprehendido en Puruarán (Michoacán) el 5 de enero de 1814. Un mes más tarde resultó fusilado en Valladolid.
Sacerdote e insurgente mexicano. Nacido en la ciudad de México, en 1789 completó sus estudios de bachiller en artes y teología, ordenándose presbítero siete años más tarde. Ejerció como párroco en la capital virreinal y, en 1811, cuando hacía lo propio en Jantetelco (actual estado de Morelos), se decretó su captura como sospechoso de albergar y promover ideas independentistas. Tras conseguir huir, en diciembre se unió en Izúcar (hoy Izúcar de Matamoros, en Puebla) a las filas insurgentes lideradas por el también sacerdote José María Morelos y Pavón, quien le nombró, un mes después, coronel de sus tropas. En febrero de 1812, conquistó Cuautla, ciudad que hubo de defender del asedio realista. En noviembre, ya como lugarteniente de Morelos, participó en la toma de Oaxaca y, en junio de 1813, éste le designó teniente general. El 23 de diciembre siguiente atacó la ciudad de Valladolid (actual Morelia), viéndose obligado a retirar sus efectivos. Perseguidos por las fuerzas de Ciriaco de Llano y Agustín de Iturbide (entonces militar realista), fue aprehendido en Puruarán (Michoacán) el 5 de enero de 1814. Un mes más tarde resultó fusilado en Valladolid.
martes, 14 de septiembre de 2010
A UNAS HORAS DE DAR EL GRITO DEL "BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA"
En verdad somo un pais autonomo e independiente???????
creo que esta pregunta reinara por siglos, pero he aqui unos datos acerca de la
epoca del siglo XVII,,,
1. Sobre la Campana de Dolores. La campana que Miguel Hidalgo hizo sonar la madrugada del 16 de septiembre de 1810, para motivar al pueblo a levantarse en armas contra el mal gobierno español, una vez concluida la guerra de Independencia, fue conservada por los gobiernos liberales posteriores como uno de los símbolos primordiales del comienzo de ese importante movimiento.
Hoy, la campana de Dolores puede admirarse , perfectamente restaurada, pero ya no en el campanario de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores (en la población de Dolores Hidalgo, Guanajuato), sino en un nicho ubicado justo arriba del balcón central de Palacio Nacional, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Durante su gobierno, el Presidente de la República en turno tiene la obligación de hacerla repicar para revivir, ante el gran público congregado en la plancha del Zócalo la noche del 15 de septiembre, el grito que con frenesí diera el padre Hidalgo para iniciar la lucha por la Independencia.
2. Sobre la batalla de Monte de las Cruces en un territorio hoy conocido como La Marquesa. Una de las victorias en batalla más importantes que obtuvo el ejército insurgente encabezado por el padre Hidalgo, tuvo lugar en un paraje conocido como Monte de las Cruces, a las afueras de la Ciudad de México. Después de varios días de intensos preparativos y tras una fuerte lucha en la murieron decenas de hombres de ambos bandos, lo realistas tuvieron que reconocer la superioridad del improvisado pero aguerrido ejército coordinado por Allende, Aldama y Abasolo. Los sobrevivientes a las órdenes del virrey escaparon dispersándose entre los verdes escenarios que hoy conforman el Parque Nacional Insurgente, mejor conocido como La Marquesa, al poniente del Distrito Federal, entrando por la carretera México-Toluca.
Así que, donde actualmente todos podemos disfrutar de un divertido fin de semana en compañía de la familia o los amigos, hace 200 años tuvo lugar una batalla crucial para el movimiento insurgente. Tras ese combate, la puerta hacia la Ciudad de México estaba ya abierta… Allende quiso avanzar y tomar la metrópoli para concluir de súbito con la guerra iniciada en Dolores. Sin embargo, Hidalgo, quizá todavía abrumado por las violentas escenas que presenció en Guanajuato, donde sus incontrolables huestes causaron mucha muerte y dolor, prefirió no avanzar, ordenó inexplicablemente la retirada del contingente y se dirigió hacia la zona del occidente donde pensaba recuperase y reorganizar mejor su ejército pero… ¿habrá sido ésa una buena decisión? ¿En verdad la guerra de Independencia pudo haber concluido antes y con éxito como así lo vislumbraba Allende tras ganar la batalla de Monte de las Cruces en La Marquesa?
3. Sobre los Chiles en Nogada. De acuerdo con la tradición, fueron las madres agustinas del Convento de Santa Mónica, en Puebla, las que, al enterarse de que el general Iturbide estaba por festejar su santo, y justo por esas fechas estaría de paso por esa ciudad, después de mucho pensar, decidieron halagarlo con la degustación de ese original platillo que, en sus colores de presentación, evocaba los matices de la bandera del Ejército Trigarante: el rojo (en la granada), el verde (en las ramitas de perejil) y el blanco, en la salsa de nogada (hecha con nueces de Castilla), que delicadamente se baña sobre los chiles poblanos que son la base de este tradicional platillo. Ver receta
4. ¿Por qué festejamos el Grito de Independencia la noche del 15 de septiembre y no la madrugada del 16 como en realidad sucedió en 1810? Esto se lo debemos a Porfirio Díaz, el famoso presidente que gobernó nuestro país durante casi 30 años. Sucede que don Porfirio festejaba su cumpleaños el día 15 de septiembre (efectivamente día de los Porfirios). Sin embargo, y para empatar su onomástico con los festejos del Grito (en ocasión del centenario de la Independencia), decidió adelantar éste por unas horas. Así pues, desde 1910, el Grito de Independencia como festejo popular, tiene lugar los días 15 de septiembre, cerca de las 11 de la noche y no los 16 por la madrugada como realmente sucedió en 1810.
5. ¿Festejamos en realidad el Bicentenario de nuestra Independencia? En un sentido estricto, lo que deberíamos de festejar es el bicentenario pero del inicio del movimiento de Independencia, marcado con el Grito de Dolores, no así la consumación de la misma, lo que en verdad significó el logro de nuestra libertad ante la corona española.
La independencia de una nación sólo es reconocida por el resto de los países una vez que su estado libre y soberano es asentado en alguna acta o documento oficial, lo que no sucedió en el caso de México sino hasta 1821 (¡11 años después de iniciado el movimiento en Dolores!), cuando tuvieron lugar: la firma de los tratados de Córdoba, que reconocían la separación de la Nueva España de la Corona; la firma también del Acta de Independencia; y la entrada del Ejército Trigarante, encabezado por Iturbide y Guerrero, a la Ciudad de México, marcando con ello, el fin de la lucha por la Independencia de México. ¿Será acaso que, a quienes nos toque estar, celebraremos otro bicentenario en septiembre de 2021? ¿Será ésa la celebración efectiva?
Hoy, la campana de Dolores puede admirarse , perfectamente restaurada, pero ya no en el campanario de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores (en la población de Dolores Hidalgo, Guanajuato), sino en un nicho ubicado justo arriba del balcón central de Palacio Nacional, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Durante su gobierno, el Presidente de la República en turno tiene la obligación de hacerla repicar para revivir, ante el gran público congregado en la plancha del Zócalo la noche del 15 de septiembre, el grito que con frenesí diera el padre Hidalgo para iniciar la lucha por la Independencia.
2. Sobre la batalla de Monte de las Cruces en un territorio hoy conocido como La Marquesa. Una de las victorias en batalla más importantes que obtuvo el ejército insurgente encabezado por el padre Hidalgo, tuvo lugar en un paraje conocido como Monte de las Cruces, a las afueras de la Ciudad de México. Después de varios días de intensos preparativos y tras una fuerte lucha en la murieron decenas de hombres de ambos bandos, lo realistas tuvieron que reconocer la superioridad del improvisado pero aguerrido ejército coordinado por Allende, Aldama y Abasolo. Los sobrevivientes a las órdenes del virrey escaparon dispersándose entre los verdes escenarios que hoy conforman el Parque Nacional Insurgente, mejor conocido como La Marquesa, al poniente del Distrito Federal, entrando por la carretera México-Toluca.
Así que, donde actualmente todos podemos disfrutar de un divertido fin de semana en compañía de la familia o los amigos, hace 200 años tuvo lugar una batalla crucial para el movimiento insurgente. Tras ese combate, la puerta hacia la Ciudad de México estaba ya abierta… Allende quiso avanzar y tomar la metrópoli para concluir de súbito con la guerra iniciada en Dolores. Sin embargo, Hidalgo, quizá todavía abrumado por las violentas escenas que presenció en Guanajuato, donde sus incontrolables huestes causaron mucha muerte y dolor, prefirió no avanzar, ordenó inexplicablemente la retirada del contingente y se dirigió hacia la zona del occidente donde pensaba recuperase y reorganizar mejor su ejército pero… ¿habrá sido ésa una buena decisión? ¿En verdad la guerra de Independencia pudo haber concluido antes y con éxito como así lo vislumbraba Allende tras ganar la batalla de Monte de las Cruces en La Marquesa?
3. Sobre los Chiles en Nogada. De acuerdo con la tradición, fueron las madres agustinas del Convento de Santa Mónica, en Puebla, las que, al enterarse de que el general Iturbide estaba por festejar su santo, y justo por esas fechas estaría de paso por esa ciudad, después de mucho pensar, decidieron halagarlo con la degustación de ese original platillo que, en sus colores de presentación, evocaba los matices de la bandera del Ejército Trigarante: el rojo (en la granada), el verde (en las ramitas de perejil) y el blanco, en la salsa de nogada (hecha con nueces de Castilla), que delicadamente se baña sobre los chiles poblanos que son la base de este tradicional platillo. Ver receta
4. ¿Por qué festejamos el Grito de Independencia la noche del 15 de septiembre y no la madrugada del 16 como en realidad sucedió en 1810? Esto se lo debemos a Porfirio Díaz, el famoso presidente que gobernó nuestro país durante casi 30 años. Sucede que don Porfirio festejaba su cumpleaños el día 15 de septiembre (efectivamente día de los Porfirios). Sin embargo, y para empatar su onomástico con los festejos del Grito (en ocasión del centenario de la Independencia), decidió adelantar éste por unas horas. Así pues, desde 1910, el Grito de Independencia como festejo popular, tiene lugar los días 15 de septiembre, cerca de las 11 de la noche y no los 16 por la madrugada como realmente sucedió en 1810.
5. ¿Festejamos en realidad el Bicentenario de nuestra Independencia? En un sentido estricto, lo que deberíamos de festejar es el bicentenario pero del inicio del movimiento de Independencia, marcado con el Grito de Dolores, no así la consumación de la misma, lo que en verdad significó el logro de nuestra libertad ante la corona española.
La independencia de una nación sólo es reconocida por el resto de los países una vez que su estado libre y soberano es asentado en alguna acta o documento oficial, lo que no sucedió en el caso de México sino hasta 1821 (¡11 años después de iniciado el movimiento en Dolores!), cuando tuvieron lugar: la firma de los tratados de Córdoba, que reconocían la separación de la Nueva España de la Corona; la firma también del Acta de Independencia; y la entrada del Ejército Trigarante, encabezado por Iturbide y Guerrero, a la Ciudad de México, marcando con ello, el fin de la lucha por la Independencia de México. ¿Será acaso que, a quienes nos toque estar, celebraremos otro bicentenario en septiembre de 2021? ¿Será ésa la celebración efectiva?
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